Escribe Marcela Viaggio
Al cuerpo lo podemos pensar como una caja de resonancia, donde el
sonido vibra si la energía circula y se recicla, si no hay bloqueos por acumulación de tensiones.
A los parches de las cajas para que suenen con armónicos hay que tensarlos, porque sino no vibran, al proyectar la voz se produce un juego de tensiones, hacia arriba, hacia abajo, se sostiene y se suelta .
Cuando Serge Wilfart, el autor del libro “Encuentra tu propia voz “ escribe sobre la importancia del grito, la fuerza que tiene la proyección de la voz en el espacio y como toca al otro y estremece al emisor, lo relaciono con lo que me sucede al cantar bagualas, tonadas, vidalas, o canciones de raíz afro y al escuchar estos cantos. La voz se proyecta en el espacio, sin hacer esfuerzo sale hacia afuera, es muy liberador. Es un canto arcaico, de tiempos inmemorables, a fin a todos, porque la temática es universal: el amor, la soledad, el hombre con relación a la naturaleza. Lo aprendí de Leda Valladares escuchándolo primero y mucho tiempo después cantándolo, imitándola a ella, a las copleras.
Una canción popular dice: “el cantar tiene sentido, el cantar tiene sentido, entendimiento y razón...”Es así cantar es acercarse a un manantial, que refresca, modifica, hace que las penas se transformen en otra cosa, que se canten con el corazón y la cabeza.
Es interesante lo que sucede con la voz al trabajar con imágenes: tirar una piedra lejos acompañando el movimiento imaginado con la voz, imaginar texturas, colores, las alturas de las montañas, imagínense elevar la voz en ese espacio sideral.
Leda Valladares dice: “ El canto con caja impone una experiencia profunda: entrar a dimensiones primeras y últimas de la voz, y a fuerzas cantoras que desatan en tropel. Entrar al bosque del canto vallisto es enfrentarse con fuerzas desconocidas, en un rito de ancestros planetarios que se levantan y cantan a pleno misterio. “ Trabajar con las propias energías y compartirla con otros es adentrarse a un espacio desconocido y asombroso. Al integrar el sonido de la voz al trabajo corporal se abre un espectro muy amplio de posibilidades de expresión, de conocimiento.Lo estoy utilizando hace años en las clases, varios alumnos me han comentado que les resulta muy placentero, que no están pensando el cómo se respira, lo que tienen que hacer, sino que el sonido sale, se proyecta. Lo trabajo después de hacer ejercicios de enraizamiento a tierra y el abrir la zona alta, la del pecho, los brazos, la boca, para integrar el arriba y el abajo, el cielo y la tierra. Es una metáfora que la siento así cuando canto este tipo de música.
Es muy interesante el cantar y luego decir textos utilizando las diferentes tonalidades del canto vallisto, porque se puede investigar tonos graves agudos desde otro lugar, no convencional, la voz se proyecta con más cuerpo, la articulación es más clara, todo vibra, resuena, se expande.